Si alguna vez un gato triste y azul maulló en la madrugada de nuestros corazones, fue gracias a Roberto Carlos. En este álbum de 1973, el rey de la música romántica nos entrega un compendio de sus mayores éxitos, traducidos con esa sensibilidad que solo él puede transmitir. Un disco donde cada canción es un susurro de nostalgia, cada acorde un eco de amores vividos y cada palabra un puente entre el ayer y el siempre.
El tema que da nombre al disco, El Gato Que Está Triste Y Azul, es un himno a la añoranza. Un gato que no solo es azul, sino que carga en su lomo el peso de los recuerdos y las despedidas. La historia de su traducción, con la poética adaptación de los McCluskey, nos deja con una imagen casi cinematográfica: un felino taciturno que observa desde la ventana del alma.
Pero este álbum no es solo de un gato. Es de distancias que duelen (La Distancia), de detalles que marcan la diferencia (Detalles), de paisajes que se vuelven metáforas (La Montaña), de amores que se disuelven como la bruma (Te Dije Adiós). Cada pista es un capítulo de un libro sentimental, donde la voz cálida de Roberto Carlos es la pluma que escribe con notas lo que el corazón no se atreve a decir.
Publicado en España bajo el sello CBS, este LP es un retrato de una década de éxitos condensados en vinilo, una selección que representa lo mejor de su trayectoria en su idioma adoptivo. Su estilo, a medio camino entre el pop melódico y la música de raíz latina, hace que sus temas sean universales y atemporales.
Porque al final, este disco es como ese gato: nostálgico, inolvidable, azul... y eterno.

CARA A
CARA B

fabuloso blog para la nostalgia! felicidades por compartir estas emociones!
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