domingo, 12 de julio de 2009

Bruno Lomas: Y El Rock And Roll Mediterráneo (Segunda Parte)


Reproducimos la segunda parte de este Archivo que Vicente Fabuel dedicó al pionero español Bruno Lomas. Aquí se repasan algunas de sus canciones más oscuras y se documenta toda su discografía.

ESAS 12 CANCIONES OSCURAS QUE EL FAN ADORA

Hablamos de esas canciones más o menos escondidas en alguna recóndita cara B, de esos discos raros de difícil adquisición en el mercado. Pero nada de eso importa realmente al seguidor entusiasta del cantante. Inasequibles al desaliento, excitados por las dificultades de su búsqueda, han rastreado, han encontrado y han cogido su obra por aquí y por allá y han terminado dándole la vuelta como a un chaleco. Además de sus grandes éxitos, acaban siendo las canciones más amadas. Hoy se escoge esta docena. Juiciosamente se reconoce que el año próximo –hay tanto dónde elegir– quizá escogeríamos otras doce. Ahí van situadas cronológicamente por orden de publicación:

1) “Ciao, baby, ciao” - Los Milos (1960)


2) "Recuerdo de verano” - Los Top-Son (1963)


Probablemente una de esas canciones raras que más han marcado sentimentalmente a toda una generación, sobre todo si ésta es valenciana. Incluida en el único extended-play que Bruno grabara con los Top-Son, el portento –una balada tórrida y nostálgica de final de verano definida graciosamente en el vinilo original como rock lento– muestra echando chispas el único encuentro grabado entre una composición del gran Pascual Olivas y nuestro protagonista. Y el resultado, pletórico de emoción y sensualidad, aún estremece. Es cierto, estamos en septiembre y todavía funciona.

3) “Perfidia” - Bruno et Ses Rockeros (1965)


Aquí tenemos la joya francesa del cantante de Játiva. Editada únicamente en el país galo como single y en circunstancias explicadas en otro momento del texto, el punto del disco era esta versión rocker del bolero clásico que estaba en la cara B y que nunca se había editado en España hasta su inclusión en un vinilo del sello El Cocodrilo ya en los años 90. “Perfidia” explica a la perfección el flechazo surgido entre el cantante y la afición parisina más conspicua cuando interpretaban viejos números latinos a ritmo de rock. Suena tan bien que uno llega a pensar que podían haber transformado en rock’n’roll cualquier cosa que se les hubiese ocurrido.

4) “El mensaje” - Bruno Lomas con Los Rockeros (1965)


La última gran canción que grabara con los Rockeros y que al ser presentada al VII Festival de la Canción Mediterránea con escaso éxito, quizás, pudo acelerar la separación. Se trata de un soberbio tema del Dúo Dinámico con una construcción y un arreglo dramático de una gran tensión. Aparecida en un rarísimo single, inexplicablemente siempre ha quedado fuera de cualquier antología del cantante con su grupo favorito. Y es una pena.

5) “Bambi” - Bruno Lomas (1966)


Gran balada retozona y perezosa compuesta por el propio Bruno y que hoy sorprende escucharla por la riqueza del arreglo de piano –¿quién demonios sería el anónimo músico?– y por el más que nunca intimista y susurrante tono vocal del cantante. En su texto, noqueado por el final de la brutal película de Walt Disney, el artista establece atrevidos paralelismos entre su vida sentimental y la del pobre cervatillo huérfano. Pocos se atrevieron con ciertos temas.

6) “Lo equivocado” - Bruno Lomas (1966)


Enorme versión de un oscurillo tema del italiano Bobby Solo que un año antes había tenido con ella un éxito discreto en su país bajo el nombre de “Quello sbagliato”. Se trata de otra emocionante balada-rock cantada en un tono bajo realmente insólito y que venía a demostrar que más allá de su obvia imagen de rocker de pura sangre, Bruno se iba destapando día a día como el mejor baladista hispano de su generación. Memorable aquel párrafo inspirado y canalla que decía como nadie: “...Para ti, lo equivocado soy, ...te prohíbo que me quieras”.

7) “La mantilla” - Bruno Lomas (1968)


Otro número de confuso origen sudamericano –hay también otra versión del mismo año a cargo del vocalista Ramón Calduch– con el que Bruno debutó en solitario en el sello Discophon después de abandonar Regal-Odeón. Se trata de lo que comúnmente se conoce como un bolerazo, por lo que no es de extrañar que acabara grabándola el mismísimo Moncho. Con los ajustados arreglos y producción de Ricard Miralles, el tema venía a demostrar –por si quedaban dudas– que con “La mantilla” o con lo que fuera, Bruno Lomas podía con todo. Instinto se le llama a eso.

8) “Bruno no llora por ti” - Bruno Lomas (1968)


Apreciada cara B del single “Ya llega el verano”, que mostraba al cantante en un slow-rock de cosecha propia con arreglos de vientos en la onda soul que barría el país a cargo, igualmente que el número anterior, de Ricard Miralles, y que a la postre llegaría a cautivar a muchas más almas sensibles que la exitosa cara A. Lo inusual y chocante era que el cantante usaba su propio nombre artístico en el texto de la canción para despecharse a gusto de la hembra traidora.

9) “Otra vez en la calle” - Bruno Lomas (1969)


La cara B de su single “No creas” trae esta demoledora versión del clásico argentino de Francis Smith y Pintura Fresca, “De nuevo en la vía”. Sorprendentes arreglos del excelente grupo que entonces acompañaba al cantante, con guitarras whah-wah, órgano y vientos en un temazo irresistible que ha terminado por convertirse en todo un habitual de las raves ye-yés de estos últimos veranos. Aunque lo intentases, no podrías resistirte a salir a la pista de baile. A más de uno ya le ha ocurrido.

10) “El rock de Tony Carrera” - Bruno Lomas (1969)


Vagamente inspirada en El magnífico Tony Carrera, una peliculilla de serie B hispano-italiana de escasos vuelos, o sea, una mala copia más de las aventuras de James Bond 007, “El rock de Tony Carrera” no era propiamente un rock sino un descacharrante tema de soul –estupendos arreglos de Francisco Burrull– en la que el cantante confesaba estar ya un poco harto de tantas aventuras, tantas chicas y tantas gaitas. Bruno y su enorme gracejo era el compositor. Los actuales DJs afines a la causa conocen bien sus propiedades en todo buen party que se precie.

11) “Lo que a ti te falta”/ “Yo soñé” - Bruno Lomas (1970)


¡Vaya pedazo de single! En la cara A lleva un cover furioso del “Little green bag” de los holandeses George Baker Selection, aquella delicia de supersound que rescataba Tarantino en su film Reservoir dogs. Claro que si tenemos en cuenta que el bueno de Bruno grabaría años más tarde otro cover del “Hooked on a feeling” (ahora de los nórdicos Blue Swede), y que, sorprendentemente, también el mismo Tarantino lo incluiría en el mismo soundtrack, pues la verdad, ya me dirán... Obviamente, nada más que una asombrosa casualidad en la carrera de nuestro invitado. Al otro lado del single aparecía el tema propio “Yo soñé”. Un intento desesperado de Bruno –y de su grupo– por acercarse a los sonidos progresivos que imperaban en el momento con resultados más que estimables y que, lamentablemente, no tendría ni eco ni continuación.

12) “Elena” - Bruno Lomas (1980)


Para despedirse discográficamente nuestro amigo Bruno encontró un par de curiosos temas alemanes que completarían su ultimo single. “Elena” era la cara A, una sentida balada de tonillo nostálgico –en cierta manera y casi casi, la marca de la casa– que el artista supo trascender con su aún enorme prestancia vocal. Un bonito tema de despedida que mostraba como un cantante desaforado cantaba a una tal Elena como si en ello le fuera la vida. Quizás, ésa ha sido una de las constantes más habituales que han presidido su trabajo final, una entrega absoluta sea cual fuera el material con el que trabajase, o una lamentable falta de rigor, como queramos. Ese vuelque incondicional sobre una canción, esa misma rendición entusiasta e indiscriminada ante “Keep on running” o, tanto daba, ante “Deja que te coja la mano” creo que, si prescindimos de las emociones, ha acabado por definirlo con precisión mejor que nada.



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